
A menudo descartado como una mala hierba común del jardín, el amaranto es una fuente inagotable de nutrición repleta de vitaminas, minerales y antioxidantes. Perteneciente al género Amaranthus, esta resistente planta se ha utilizado en la medicina tradicional en varias culturas por sus innumerables beneficios para la salud. A pesar de su reputación, el amaranto merece un lugar en tu dieta debido a su importante valor medicinal. A continuación, se presentan los diez principales beneficios para la salud del amaranto y cómo incorporarlo a tus comidas.
Los 10 principales beneficios para la salud del amaranto
Salud ósea
El amaranto tiene un alto contenido de calcio, esencial para mantener huesos fuertes y prevenir la osteoporosis. El consumo regular puede aumentar la densidad ósea y la salud esquelética en general.
Salud cardíaca
Con su contenido de fibra, antioxidantes y potasio, el amaranto favorece la salud cardiovascular al reducir la presión arterial, los niveles de colesterol y promover la función cardíaca.
Prevención de la anemia
Rica en hierro, la verdolaga puede ayudar a prevenir la anemia por deficiencia de hierro y aumentar los niveles de energía al ayudar a la producción de hemoglobina.
Apoyo inmunológico
La verdolaga es una gran fuente de vitamina C, que refuerza el sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a protegerse de infecciones y enfermedades.
Salud ocular
La verdolaga contiene vitamina A, que es fundamental para mantener una buena visión y la salud ocular. Puede ayudar a proteger contra la degeneración macular relacionada con la edad y otros problemas de visión.
Salud digestiva
La fibra dietética de la verdolaga ayuda a la digestión, promoviendo los movimientos intestinales regulares y previniendo el estreñimiento.
Efectos antiinflamatorios
Las propiedades antiinflamatorias de la verdolaga pueden aliviar los síntomas de la artritis y otras afecciones inflamatorias, reduciendo el dolor y la hinchazón.
Propiedades antioxidantes
Repleta de antioxidantes como flavonoides y ácidos fenólicos, la verdolaga protege al cuerpo del estrés oxidativo, reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas y cáncer. Rico en nutrientes
Las hojas de amaranto están repletas de vitaminas A, C y K, junto con minerales esenciales como calcio, hierro, magnesio y potasio, todos cruciales para la salud general.
Salud de la piel
Los altos niveles de vitamina E y otros antioxidantes del amaranto ayudan a proteger la piel del daño causado por los radicales libres, lo que promueve una tez saludable y radiante.
Cómo usar amaranto en su dieta
El amaranto es increíblemente versátil en la cocina y se puede agregar a una variedad de platos. A continuación, le indicamos cómo puede incluirlo en sus comidas:
Ensaladas: use hojas tiernas de amaranto en ensaladas para agregar un toque rico en nutrientes y sabroso.
Salteadas o al vapor: cocine las hojas como espinacas u otras verduras de hoja verde para disfrutar de su textura tierna.
Licuados: mezcle hojas de amaranto en su batido matutino para obtener un impulso adicional de vitaminas y minerales.
Sopas y guisos: agregue hojas de amaranto picadas a sopas y guisos para agregar nutrición y sabor.
Receta de batido de amaranto verde
Ingredientes:
1 puñado de hojas frescas de amaranto (bien lavadas)
1 plátano (para darle dulzor y cremosidad)
1/2 taza de espinaca o col rizada (para realzar el sabor verde)
1/2 manzana o pera (para darle un toque afrutado)
1/2 taza de pepino (aporta hidratación y un sabor refrescante)
1 cucharada de semillas de chía o lino (opcional, para añadir más fibra y omega-3)
1 taza de agua de coco o leche de almendras (para una base líquida)
1 cucharadita de miel o jarabe de arce (opcional, si prefieres más dulzor)
Algunos cubitos de hielo (opcional, para un batido frío)
Instrucciones:
Prepara el amaranto: comienza lavando bien las hojas de amaranto para eliminar la suciedad o las impurezas.
Licúa los ingredientes de la base: agrega las hojas de amaranto, la espinaca o la col rizada, el plátano, la manzana o la pera, el pepino y las semillas a la licuadora.
Agrega líquido: agrega el agua de coco o la leche de almendras para ayudar a mezclar todo de manera uniforme.
Endulza: si te gusta el batido un poco más dulce, agrega una cucharadita de miel o jarabe de arce.
Licúa: licúa todo a alta velocidad hasta obtener una consistencia suave y cremosa. Si prefieres el batido frío, agrega algunos cubitos de hielo y vuelve a licuar.
Sirve: vierte el batido en un vaso y disfruta de tu bebida verde repleta de nutrientes.
Este batido de amaranto no solo es sabroso, sino que también es una excelente manera de obtener una gran cantidad de vitaminas y minerales. Es perfecto para un desayuno saludable o un impulso de energía a mitad del día. ¡Disfruta de la bondad verde!